Jardín “Nietos de Bello” celebra su primer año en el campus Beauchef

44 niñas y niños forman a la fecha la comunidad de esta sala cuna y jardín infantil que celebró el 10 de abril su primer aniversario. Con una convivencia que reunió a los padres, apoderados, lactantes, párvulos y educadoras del establecimiento en el campus Beauchef, se festejaron los resultados de satisfacción obtenidos en este primer período de vida, según consta en la encuesta de evaluación de enero.

Esta iniciativa de la Universidad de Chile, en asociación con la JUNJI, recibe a hijos e hijas de estudiantes y funcionarias(os) de la Casa de Bello y de vecinas(os) del barrio Beauchef. El jardín “Nietos de Bello” es el primero en entregarse de un total de cuatro jardines infantiles que formarán parte del proyecto universitario, en el Campus Sur, Campus Juan Gómez Millas y Campus Norte.

Pedagogía de la socialización

Nathalie Grado, directora de la sala cuna y jardín infantil “Nietos de Bello”, valoró la vinculación con el medio que tuvieron en estos primeros 12 meses. “Lo más relevante del primer año ha sido la extraordinaria acogida que hemos tenido para desarrollar nuestros desafíos pedagógicos, tanto de la Universidad de Chile como de la comunidad local. Nuestro sello es la pedagogía de la socialización, aprender a ser persona con cualidades y con conocimiento”, explicó.

“En este aprendizaje –continuó- pudimos realizar varias experiencias con el entorno, por ejemplo la realización de un picnic comunitario o la fiesta costumbrista de Latinoamérica. Este último fue en el gimnasio que nos facilitaron de la Universidad de Chile. Tenemos familias de Venezuela, de India, de Perú y por supuesto de Chile, las cuales se vieron representadas y terminaron llorando de emoción. Fue un acto muy distinto a lo habitual porque las y los alumnos de la Universidad de Chile que tienen hijos, también expresaron en dicho acto sus habilidades. Fue muy significativo tanto para los niños como para las familias”, destacó.

Evaluación positiva

En enero pasado se aplicó una encuesta de satisfacción a todos los apoderados y funcionarias, donde se evaluaban los indicadores de la norma ISO. En lo que respecta al trabajo realizado con las redes del barrio y la vinculación con el medio, se registró un 96% de satisfacción , identificando a la Universidad de Chile como la principal red.

“La opinión sobre el espacio de convivencia que nos brinda la Universidad de Chile recibió múltiples elogios: tiene áreas verdes, está muy cuidada, son espacios protegidos, está llena de luz y las educadoras se sienten gratificadas con la comunidad de esta facultad, sentimos que los alumnos nos protegen, que disfrutan las visitas de los niños de jardín, les sonríen y los saludan. Siempre hay una sonrisa para los niños”, destacó.

En su recorrido por los grandes eventos del primer año de “Nietos de Bello”, la directora relevó la invitación que recibieron para asistir con los niños al IV Festival de Ingeniería y Ciencias. “Fue una tremenda experiencia. Los niños tuvieron acceso a aprender haciendo, algo muy importante para nuestra metodología. La comunidad de la Universidad de Chile se portó muy linda con los niños, comprendieron que eran niños pequeños y que no podían esperar a que se desocuparan los espacios y hubo experimentos especiales para ellos. También hicieron que los robots estuvieran más rato con los niños, muy linda experiencia”.

“Es un derecho”

Macarena Dominguez es mamá de Baltazar y realiza un postdoctorado de Física en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Macarena es enfática en valorar esta iniciativa de implementar una sala cuna y jardín infantil en la Universidad.

“Este proyecto, a mi parecer, es lo que tenía que pasar. Lo que en general se entiende como una ‘ayuda’, la verdad es que es un derecho que deberían tener todas las mamás y todos los papás de la Universidad y de cualquier trabajo del país. Hay mucho estudiante que tiene guagua siendo aún muy chicos, y si no tienen un jardín o una sala cuna, no pueden seguir sus estudios. Además tener un establecimiento como este brinda tranquilidad porque se tiene a los hijos cerca, sentimos que están bien cuidados y así podemos avanzar y seguir con nuestro trabajo”, relevó.

Un beneficio para estudiantes y vecinos

Francisco Farías es papá de Catalina y miembro de la comunidad del barrio de Beauchef. “Estoy muy contento compartiendo el aniversario del jardín con los padres, acá en la Universidad de Chile”, expresó.

“Me parece una excelente iniciativa que la JUNJI tenga esta asociación con la Universidad de Chile. Este tipo de proyectos donde se enriquecen dos comunidades deben seguir creciendo, no sólo en este universidad, sino en otras, de otras comunas. Muchos jóvenes que están estudiando necesitan este apoyo por parte de la Universidad y del gobierno para poder dejar a nuestros hijos en buenas manos y seguir desarrollándose”, concluyó.

Durante el picnic de frutas celebrado en el frontis del Edificio Escuela, funcionarias y funcionarios de la Escuela de Verano de la Universidad de Chile, de la Dirección de Vinculación con el Medio y miembros de la Dirección de Diversidad y Género de la FCFM se hicieron presentes en esta convivencia y entregaron a las y los niños un bolso de regalo por su primer aniversario.